lunes, septiembre 01, 2003

Un pajaro se metió en la turbina del avión: hay un ruido que aturde.

La sacralización del sentido de la obra escrita, encierra una actitud retrógrada, moral y reaccionaria. No existe la pura denotación, el grado cero de la significación o la equivalencia entre código y lengua. La palabra remite a un "haz de significaciones imaginarias", según Cornelius Castoriadis. La lectura activa de textos provoca en nuestro pensamiento una implosión, que luego sale al exterior en forma de palabras, reflejo de un cruce -esperemos que novedoso- entre las significaciones propias y ajenas.



Esta manera de interpretar la lectura, me recuerda a las pinturas de Pollock...
...Donde las líneas devienen en formas y recorridos azarosos,
...Donde las manchas irrumpen con valentía, asustando a los vórtices,
...Donde la mixturización de colores abandona escalas cromáticas y estilos correctos de gusto estético.



Sería genial aspirar a un pensamiento pollockiano constante...
...con la soledad que eso implica
...y con el placer que provoca a todos los sentidos.

1 Comentarios:

Anonymous Anónimo dijo...

Mi hija a los tres años pintaba mejor que Pollock...Era un mamarrachiste, dejemonos de joder!

16 de junio de 2009, 19:02  

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